Es una pregunta que me llevo haciendo algún tiempo y que ahora quiero compartir con vosotros, pues es uno de esos cambios casi imperceptibles que se están produciendo en la humanidad y que muestran que algo se está moviendo a nivel global. Creo que es evidente que muchas personas se están pasando al vegetarianismo, prácticamente todos nosotros tenemos algún amigo, familiar o conocido que lo es. Otros muchos están reduciendo drásticamente el consumo de carne aunque lo sigan haciendo (yo me encuentro entre este grupo). Es evidente que nuestros hábitos alimenticios están cambiando y de forma rápida, sólo hay que ver el número de restaurantes vegetarianos que se están abriendo. En mi ciudad Valencia (España) con un millón y medio de habitantes en su área metropolitana, hace tan solo 20 años había uno o ninguno. Hoy son innumerables los restaurantes vegetarianos o que ofrecen en su carta platos vegetarianos. Tiendas ecológicas y/o vegetarianas no había ni una. En este artículo quiero analizar los motivos que nos están llevando a este cambio, pues quizás en parte este más dirigido de lo que creemos.

Sabéis que soy animalista, pero no es lo que más ha pesado en mí para hacerme cambiar mi alimentación, que también, pues el vegetarianismo no tiene porqué proteger en sí mismo a los animales, las plantaciones agrícolas, como las de soja en Brasil o las de aceite de palma en Indonesia, son la principal amenaza contra los hábitats naturales de miles de especies y los dos grandes pulmones de La Tierra: El amazonas y las selvas de Oceanía. Lo que más ha inclinado la balanza es mi propia salud, el tomar conciencia de que es lo más beneficioso para mi cuerpo. Es algo que pocos nos hemos planteado, vivimos en una sociedad que nos adormece y que hace que creamos en dogmas absolutos que ni tan siquiera nos cuestionamos, como por ejemplo que hay de verdad en el mito de los grandes cazadores prehistóricos. Todos tenemos insertada la imagen de que el hombre fue quien exterminó a los mamuts cazándolos, lo cual es una soberana estupidez y que tiene poca base científica detrás.

No, cuando analizas las historia en perspectiva te das cuenta que no tienen ningún sentido que los hombres de antaño arriesgaran sus vidas en cacerías de forma continua cuando para alimentarse solo tenían que levantar un brazo, agacharse o acercarse al rio. Perder uno o dos miembros de tu clan porque uno o varios de ellos se fracturarse una pierna y se infectase, o porque un gran bóvido lo embistiese, o un dientes de sable los atacase... es un lujo que no se podían permitir, pues la supervivencia de todos dependía de que se mantuviesen unidos y sanos. Con toda certeza no correrían el riesgo de salir a cazar lo menos posible. Pero hay una razón de peso más para que la carne sea un complemento esporádico y no la base de nuestra alimentación desde el principio de los tiempos, ¿cuál? Querréis saber muchos. Bien, pues es la razón principal que me hizo cambiar de mentalidad y de hábitos: La fisiología humana.

Sí, nuestro cuerpo evolutivamente está adaptado a ser vegetariano, no carnívoro. El hecho de que nuestra alimentación se haya basado estos años en la carne es un error gigantesco del ser humano que le ha traído no pocas nefastas consecuencias. Pero todo está cambiando y los poderes fácticos que gobiernan el mundo parecen estar redirigiéndonos de nuevo al vegetarianismo. Sí, creo que hay una conspiración tras el tema del vegetarianismo, en este caso beneficiosa para la humanidad aunque sus motivaciones como siempre no sean altruistas... pero eso será la semana que viene. Pero antes de dejaros dejadme que os deje deberes, simplemente quiero que leáis este cuadro comparativo entre carnívoros, herbívoros y humanos. Id sacando vosotros mismos vuestras propias conclusiones:
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